En Candelaria fabricarán ladrillos a partir de botellas

El objetivo de la Comuna es generar nuevos puestos de trabajo y cuidar el medio ambiente.

Días atrás, funcionarios de la Comuna, viajaron a Córdoba para ser parte de un curso de capacitación sobre una técnica constructiva de ladrillos a partir de plástico polietilen-tereftalato (PET), con la idea de llevar adelante este proyecto en la histórica capital y así generar fuentes de trabajo y cuidar el medio ambiente a través de un invento argentino, patentado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

El ingeniero Escalante, integrante de la gestión ambiental de la Comuna, explicó que “este tipo de ladrillos tipo ‘Lego’ o ‘Rasti’ como los que suelen jugar los más pequeños, es mucho más liviano que el ladrillo tradicional que conocemos”.

Su proceso de fabricación comienza con el triturado de los plásticos para luego mezclarlos con cemento tipo “portland” como aglomerante, para dar cohesión a la mezcla, y un aditivo químico que mejora la adherencia de las partículas de plástico. Esta mezcla se coloca en moldes como si fuese una pieza de hormigón prefabricada y se deja fraguar”, detalló.

Múltiples ventajas

Con respecto a sus ventajas y bondades, resaltó que “es un ladrillo ecológico, puesto que no se usa suelo, arena, ni leña para la quema en el proceso de su confección. Además, es altamente benévolo con el medio ambiente, ya que recupera el plástico, al reutilizarlo y sacarlo del circuito de la basura. Esto ayuda a disminuir altos volúmenes de basura plástica”.

Como dato a tener en cuenta, reveló que la incidencia del plástico sobre el total de la basura que se recoge a diario es del 30%.

Por otra parte, si bien el costo de hacer este tipo de ladrillos PET es similar al de fabricación del ladrillo común o tradicional, en el global de la construcción representa un ahorro importante, porque se evita el revoque y es termoaislante y termo-acústico.

Consultado acerca de si es muy difícil su confección y el aprendizaje para llevarla adelante, Escalante aseguró que “es muy sencillo, sólo se necesita reglas básicas para entender el mecanismo; por ende, lo pueden hacer hombres y mujeres por igual, y eso agrega un condimento social importante, que también lo diferencia de la olería tradicional”.

“La idea de este proyecto es poder instruir a los oleros tradicionales en este nuevo método de ladrillos PET. El objetivo es generar puestos de trabajo, sin dejar de lado el ladrillo tradicional. Lo que se busca es procesar el plástico e insertarlo en un porcentaje de las obras que se habilitan a nivel municipal. Así se genera conciencia ambiental y a la vez una fuente de trabajo diferenciada”, sentenció Escalante.

Ecológicos y económicos

Uno de los residuos más abundantes y no retornables que existen en el mundo es el PET, que tarda en degradarse más de 500 años. Así que buscar un uso para su reciclado parece algo lógico. Investigadores del CONICET en Argentina patentaron un proceso de utilización del PET para la fabricación de ladrillos para la construcción.

Entre sus ventajas técnicas, la más interesante es su nivel de aislante térmico, cinco veces mayor que el de un ladrillo tradicional, lo que permite reducir el grosor de los muros y pasar de cerramientos de 30 centímetros a 15.

A su vez, los ladrillos PET son más livianos que los convencionales, lo que da la posibilidad de utilizar una estructura más ligera, por ende, obtener edificios más económicos.

Ante estas ventajas técnicas significativas, la pregunta es: ¿cuándo veremos estos nuevos ladrillos PET? En ese punto es justo donde se encuentran ahora en Candelaria: en buscar un desarrollo industrial que permita fabricar estos ladrillos en una cantidad suficiente para poder satisfacer las demandas del sector de la construcción.

 

En Candelaria fabricarán ladrillos a partir de botellas