drodriguez 19 octubre, 2017

Está pensada para ayudar a niños con Trastorno de Espectro Autista; está disponible gratis en Android

Cuando los calificaron con 10, en la materia de Proyecto Final de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la UTN, ni Juan Brito, Matías Borges, Franco Di Stéfano o Martín de la Llave se quedaron sentados. Además de pararse a festejar, empezaron a motorizar su idea para transformarla en una realidad para todos aquellos que la necesiten: PictoTEA, una aplicación para ayudar a chicos con TEA (Trastorno del Espectro Autista).

En rigor, la idea surgió cuando la esposa de Brito, psicóloga que trabaja con chicos con este tipo de trastorno, buscaba alternativas en la tecnología para ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales de la comunicación. «Ella notaba que los chicos se inclinaban a usar dispositivos electrónicos para comunicarse, interactuar o ver contenidos, más que, por ejemplo, con los métodos tradicionales. Pero buscó aplicaciones para poder trabajar mejor con sus pacientes y no encontró disponibles desarrollos de calidad, o los que encontraba estaban en inglés. Así surgió la idea», explica Brito.

La aplicación genera nuevas herramientas para la comunicación, a través de dispositivos móviles, reemplazando las tradicionales tarjetas por pictogramas digitales. Los mismos pueden reproducirse en voz alta y hay seis niveles de dificultad para que cada uno pueda «adecuar la tecnología a la etapa de aprendizaje y orientación que está atravesando«, señala Brito. A medida que va avanzando, la tecnología «va complejizándose, acompañando el proceso terapéutico«.

PictoTEA (antes llamada PSPECS) además incluye un chat. «Siempre dependiendo de la etapa en que estén y los estímulos que puedan manejar«, aclaran. La idea del mismo es que pueda servir para que los chicos manifiesten proactivamente sus necesidades.

Los creadores de PictoTEA: Franco Di Stefano, Juan Brito, Martín de la Llave, Matías Borges.

«Buscamos que lo digital ayude a contener a los niños, los padres y los profesionales y que puedan aprovechar las nuevas herramientas que surgen a partir de la incorporación de tecnología«, explican. Para los desarrolladores es clave «aprovechar el magnetismo de los chicos con este tipo de dispositivos para ofrecerles nuevas alternativas de comunicación«. Ya lo están probando en distintos establecimientos con la intermediación de profesionales y «sin afectar su rutina«. Por eso, señalan, «los pasos para probarla son muy pequeños».

Gracias a la digitalización de la comunicación, los profesionales pueden contar con informes periódicos. Con esto buscan ayudar a que puedan llevar un mejor control del avance de los chicos en el uso de la aplicación y así poder «ajustar» donde sea necesario.

Una vista de la aplicación PictoTEA.

El proyecto terminó segundo en el concurso de ENACOM y Scholas Occurrentes, un certamen con fines sociales y educativos para creativos de entre 13 Y 30 años. «Estamos buscando financiamiento y convenios para que la aplicación pueda seguir siendo gratuita y podamos seguir mejorando el desarrollo«, explica Brito.

La aplicación está disponible para Android en la tienda oficial.

Un proyecto similar que ya está disponible

Proyecto DANE tiene como objetivo ofrecer tecnología para inclusión. Todas sus aplicaciones son gratis y se pueden descargar en cualquier dispositivo. Una de ellas es Comunicador, que funciona como un sistema alternativo y/o aumentativo que el intercambio comunicativo a partir de imágenes a la vez que proporciona herramientas para registro de información, monitoreo del uso y la posibilidad de cargar nuevas imágenes al instante mediante la toma fotográfica. «Potencia las fortalezas de las personas con TEA», explican. La misma se puede descargar desde la tienda de Android.

 

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